Hola a todos,
A ver, os cuento. Llevo unos días leyendo vuestro foro y me ha servido para resolver algunas dudas que tenía, pero ahora necesito vuestra opinión para mi caso concreto.
Aquí va la historia desde el principio:
Nuestra gata Luna, que la adoptamos después de encontrarla en un área de servicio, se quedó preñada. Teníamos pensado llevarla a esterilizar pero, por desgracia, alguien la dejó salir por error cuando tuvo su primer celo.
El martes pasado hacía 60 días desde la monta. El jueves sobre las 3:30 de la mañana (cuando volvíamos de fiesta) nos estaba esperando, nos siguió por todas partes y al final se subió a la cama para empezar con las contracciones. Intentamos ponerla en el sitio que le habíamos preparado (con sus toallas, poca luz, un rincón resguardado), pero pasó de nosotros. Se tiró tres horas con contracciones casi encima de mis rodillas. Nos sorprendió porque nos habían dicho que las gatas buscan un sitio apartado para parir, pero ella parecía nerviosa y se sentía más tranquila con mi presencia, mis mimos, etc. A las 6:30 salió el primer peque, luego el segundo y el tercero con unos quince minutos de diferencia entre cada uno. El cuarto llegó una hora después. Estaba agotada, intentaba dormir un poco y, al final, con nuestros ánimos, acabó teniendo el cuarto y el quinto.
Lo hizo todo de diez: rompió la bolsa, lamió a los bebés para que respiraran, se comió la placenta... Al rato, la movimos con los peques a una caja de parto. Nos dejaba tocarlos sin problemas. Me quedé con ella todo el día y, en cuanto quise bajar a por algo de comer, empezó a maullarme con cara de agobio, me siguió escaleras abajo y me maullaba super fuerte. Cuando hacía el amago de volver a subir al cuarto, se paraba a cada paso para ver si la seguía. Llegué a la conclusión de que estaba angustiada por quedarse sola con los pequeños.
Al final dejamos de hacerle caso con los maullidos y acabó volviendo con sus bebés. ¡Menos mal! Sobre todo porque nos tuvimos que ir fuera el viernes por la noche. Cuando volvimos todo estaba bien, los 5 gatitos estaban a tope y Luna también. Pero a veces se pone a maullar super fuerte mirándonos, como si quisiera decirnos algo. A veces sale al jardín y deja a los peques solos (no sé cuánto tiempo exactamente) y da la sensación de que entra en pánico. Esta mañana, que ya tienen 5 días, los ha dejado solos y se ha puesto a maullar otra vez.
Para que entendiera que tiene que cuidar de sus bebés, cogí a uno. Me maulló, lo agarró y lo cambió de sitio. Lo puso debajo de una mesita de noche que tiene un mantel que llega hasta el suelo, como si quisiera esconderlo. Al cuarto de hora ya se los había llevado todos allí. Pero los deja solos. Ellos maúllan, la llaman, pero ella solo viene a maullarme a mí. He comprobado si sigue teniendo leche y parece que sí. Tiene su comida y agua a mano. También he visto esta mañana que tiene sangre seca en el pelo por la zona de la vulva. ¿Es normal que siga teniendo pérdidas 5 días después del parto?
Siento el tocho, pero quería que supierais bien cómo fue el parto porque no se comportó de forma normal desde el principio. Espero que me podáis decir algo y, sobre todo, tranquilizarme. Justo ahora acaba de volver con los bebés y están mamando. Seguro que me rallo por nada, pero prefiero pasarme de precavida que quedarme corta. Es como si tuviera ataques de pánico de madre primeriza que se da cuenta de que tiene que cuidar de 5 bebés, se asusta y los deja un rato para luego arrepentirse...
Gracias de antemano