¡Hola!
El miércoles por la noche (29 de septiembre), Avoine se comió el hilo del tournedó. Lo vi y, cuando quise quitárselo, ya se lo había tragado. Estoy de los nervios porque sé que esto es peligroso. Mientras tanto, ella juega, bebe, come y corre detrás de su hermana. A la mañana siguiente llamé al veterinario para pedir cita... me dijo que era muy peligroso y que tenía que ir a urgencias veterinarias. Aunque ella estaba perfectamente, fui para allá.
En la radiografía no se veía ningún signo de obstrucción intestinal. Me recetaron un laxante para animales para ayudarla a que la cuerda salga de forma natural.
Ya estamos a 3 de octubre y todavía no hay ni rastro del hilo en su arenero, pero ella está como siempre: juega, come, se tumba en su ventana, bebe y corre por todas partes.
Ya no sé qué hacer... Me preocupa mucho porque me he puesto a leer en internet sobre los peligros de los hilos y las cuerdas.
¿A alguien más le ha pasado esto con un gato que se haya tragado un hilo? ¿Puede vivir con el hilo en los intestinos y expulsarlo algún día? ¿Se deshilachará la cuerda y acabará saliendo?