Hola a todos,
Os voy a contar todo para que entendáis lo complejo que es el tema, tened un poco de paciencia conmigo, intentaré que sea lo más ameno posible:
En marzo de 2016 nacieron mis dos gatitos y nos los trajimos a casa en mayo de ese mismo año. Uno se llama DIKKI, es grandote y orgulloso, es un buen gato, muy noble pero no deja que nadie le pase por encima.
El otro es PETIT CHAT, ha tenido mil nombres pero al final siempre le llamamos PETIT CHAT, así que se le quedó. Es un poco loquito, no para de saltar por todos lados pero es súper, súper cariñoso. Los dos son extremadamente miedosos, en cuanto te levantas del sofá ¡ZAS!, salen corriendo a la otra punta de la habitación.
Mis dos gatos (dos machos naranjas) siempre han sido inseparables desde entonces. Duermen juntos, comen juntos e incluso los he pillado yendo al arenero a la vez (tenemos dos, lógicamente). Vivimos en una casa a las afueras de una ciudad pequeña pero por aquel entonces no teníamos mucho dinero (primer piso, pareja joven), así que nuestros gatos no están castrados, ni tienen chip ni vacunas (ya sé que eso no está bien y tal, pero esperad al menos a leer lo que sigue). Por eso, nunca habían salido de casa. Tenemos un patiecito que les encanta, del que no tienen ninguna posibilidad de escaparse y parece que les va bien así.
Así que se pasaron más de un año en esa casa con la casa y el patio como su único mundillo.
Hace un mes cometimos el error inevitable que habíamos conseguido evitar hasta entonces; nos dejamos una ventana entreabierta abajo y no metimos a los gatos en el patio. Así que se dieron a la fuga. No sé cuánto tiempo estuvieron fuera realmente, ¡pero no más de unas pocas horas!
Cuando los encontramos, PETIT CHAT estaba lleno de manchas negras como de grasa y el otro estaba totalmente normal. Eso sí, se estaban peleando de forma violenta y se bufaban (incluso hacían ruidos muy raros), no tenía nada que ver con sus sesiones de juego y nunca les había pasado. DIKKI intentaba como podía acercarse a su hermano pero este lo rechazaba sistemáticamente. Poco después vimos que PETIT CHAT tenía una herida fea en la pata trasera, así que fue al veterinario por primera vez en su vida y, un día y unos 104 € después, estaba cosido y tenía un vendaje azul muy mono. Pero lo principal es que se llevaba bien de nuevo con su hermano. ¡Qué alivio! ¡Son tan monos cuando están juntos!
****¡Sigo en las respuestas!****