Buenas,
tengo un problema bastante molesto con mi gato persa, porque al ser de una raza de pelo largo hay que cuidarle mucho el manto y raparlo, ya que se le forman unos nudos tremendos.
El problema es que no se deja hacer nada de nada para el corte. Entra en pánico en cuanto oye el ruido de la maquinilla y siente las vibraciones. Se pone agresivo, intenta escaparse, saca las uñas y muerde.
Hace poco lo llevé a la peluquera para que lo rapara entero y no pudo terminar el trabajo. Solo consiguió pelarle la parte de atrás.
Y eso que yo estaba allí ayudando a sujetarlo, pero se revolvía tanto que consiguió escaparse.
Mi gato no es agresivo de por sí, pero creo que tiene miedo, un estrés de pánico a la maquinilla y a las vibraciones que le produce en el cuerpo.
Igual de pequeño tuvo alguna mala experiencia con un aparato así o con ese tipo de ruido.
Es un gato que mi sobrino recogió de la calle. Creemos que tendría un año por aquel entonces (ahora ya tiene seis años y medio).
No está castrado, pero es estéril (solo tiene un testículo).
Sale por las noches y es un cazador.
No es muy juguetón ni muy mimoso.
No sé qué hacer. ¿Habría que sedarlo? ¿Sujetarlo con correas?
¿Podría raparlo con una maquinilla manual? Pero claro, eso también sería un follón porque mi gato no se deja hacer nada en cuanto a cuidados (el cepillado, por ejemplo). Además, si lo sujeto mucho rato, se acaba como agobiando con su propio ronroneo, que se vuelve súper fuerte hasta el punto de que jadea y le cuesta respirar... Así que lo acabo soltando. ¿Qué haríais vosotros? Por lo visto, este problema es típico de su raza, un persa cruzado con inglés.
Pues eso. Muchas gracias por vuestras respuestas.