Un gato de Santa Cruz Tenerife tuvo a todo un barrio de la capital de la isla pendiente de él en junio de 2025. Su humana falleció hacía ya mes y medio después de pasar varias semanas en coma.
Aunque la señora era discreta, los vecinos mantenían un trato cordial con ella. Vivía sola en un primer piso de la calle Benavides en el barrio del Duggi. O eso creían sus vecinos hasta que comenzaron a ver al gato asomado a la ventana a diario.
Fallece sola y su gato sobrevive encerrado en Santa Cruz Tenerife
Tras su muerte, la vivienda quedó cerrada y aparentemente vacía, según relatan vecinos a la Cadena SER en el verano de 2025.
Con el paso de los días, algunos vecinos comenzaron a notar una figura asomada tras la ventana: un gato, solo, observando el exterior desde el mismo lugar una y otra vez.
"¿Cómo puede estar vivo desde que murió la señora?", se preguntaban en la comunidad, que llevaba más de un mes pendiente del animal.
Según explicó Juan José Batista, presidente de la comunidad de vecinos, el piso estaba en condiciones complicadas.
De hecho, tras contactar con los servicios de emergencia y el Albergue Comarcal de Valle Colino, los intentos iniciales de rescate no lograron localizar al gato.
Aun así, la idea era capturarlo con una trampa con seguridad y poder atenderlo y buscarle adopción.
Pese al dolor de la pérdida, el barrio se unió para rendir homenaje a la vecina y para salvar a su gato.
Algunos residentes ya gestionaron los trámites funerarios, tal y como recoge la Cadena SER, e incluso hay una misa en su memoria en la Parroquia María Auxiliadora esta semana.