Muy pronto, Daisy se dio cuenta de que Goose no sería un perro como los demás.
Hace unos días, mientras daban su paseo habitual por un sendero forestal en Texas, Phillips comenzó a notar que Goose la llevaba fuera del camino, hacia el bosque.
Se convierte en héroe por casualidad
Su insistencia durante el paseo llamó la atención de su acompañante, aunque en un primer momento no le dio demasiada importancia.
"Al principio no le presté atención, porque normalmente es él quien me pasea a mí", explicó Phillips al medio The Dodo. "Pensé que había olido a otro animal que había pasado por el sendero, pero enseguida entendí que se trataba de algo mucho más serio".
La situación dio un giro cuando Phillips vio, al fondo de una pequeña zanja, una jaula de color rosa. En ese momento comprendió que el comportamiento de Daisy no era casual.
"Creí que era basura", relató. "Pero al mirar más de cerca, vi unos ojos mirándome fijamente".
Cuatro gatitos abandonados
Dentro de la jaula se encontraban cuatro gatitos, visiblemente debilitados y al borde de la inanición. Ante la gravedad de la situación, Phillips y su familia contactaron de inmediato con el servicio local de control de animales.
Un nuevo comienzo
Los gatos, rebautizados ahora con el nombre de Ginger, Sporty, Baby y Posh, están recibiendo atención veterinaria y evolucionan favorablemente.
Por el momento, aún no están disponibles para adopción, pero los responsables del refugio confían en que pronto estarán listos para comenzar una nueva vida en un entorno seguro.