"Pensábamos que se trataba de una broma", confesó Christie Peters, directora del refugio Richmond Animal Care & Control (ACC), a The Dodo.
"Simplemente, no parecía posible".
Abandonada dentro de un buzón
Al llegar al lugar, los rescatadores tuvieron que enfrentarse a la realidad.
Al ser interrogados por los agentes, los propietarios del domicilio se mostraron completamente sorprendidos. Aseguraron no tener conocimiento de nada y colaboraron plenamente con las autoridades.
Una metamorfosis exprés
Por suerte, la perrita no presentaba lesiones. Una vez liberada del transportín, mostró de inmediato signos de alivio.
Aunque su pelaje estaba enredado y sucio, un baño y un cepillado cuidadoso bastaron para devolverle su aspecto original.
Más allá de su cambio físico, la pequeña reveló rápidamente su carácter afectuoso.

Una investigación en curso
Mientras la perrita permanece en el refugio y recibe cuidados diarios, las autoridades han abierto una investigación para identificar al responsable del abandono.
Cuando esté totalmente preparada, será dada en adopción. "Estamos muy agradecidos de que alguien nos llamara para dar la voz de alarma", concluyó Christie Peters.