Lo que parecía una casa abandonada en la localidad de Bad Iburg, en Baja Sajonia (Alemania), escondía una situación dramática. Gracias al aviso de un vecino, las autoridades descubrieron en su interior a 43 perros que llevaban meses viviendo en condiciones extremas.
Los animales se encontraban desnutridos, enfermos y sin acceso regular a comida ni agua.
Un estado alarmante
"Los animales apenas tenían nada que comer", explicó Henning Müller-Detert, portavoz del distrito, al medio NDR.
Cuando los equipos de rescate entraron en la vivienda, encontraron a varios perros muy débiles, con el pelaje completamente enmarañado, problemas oculares y un grave deterioro dental. Algunos de ellos apenas podían mantenerse en pie y varias hembras estaban preñadas.
"Tenemos que raparles por completo el pelo para poder valorar el alcance de las lesiones", señaló Anita Hartner, voluntaria del refugio Gut Aiderbichl, que acogió a 20 de los perros.
Una carrera para salvarlos
Los 43 perros fueron trasladados a distintos refugios. Para garantizar su atención, los voluntarios se organizaron en turnos para acompañarlos las 24 horas del día.
Una investigación en marcha
Aunque todavía no se ha podido determinar cuánto tiempo permanecieron solos, las asociaciones creen que los perros llevaban al menos seis meses abandonados.
La policía abrió una investigación contra los antiguos inquilinos de la vivienda, sospechosos de haber abandonado a los animales cuando se mudaron.