El pelaje de Lady estaba tan enredado y descuidado que apenas podía ver. Hacía mucho tiempo que no recibía ningún tipo de cuidado.
Nada más llegar al refugio, los rescatadores comenzaron una larga sesión de peluquería para retirar los nudos y aliviar el peso de todo ese pelo.
Un corte de pelo muy necesario
A medida que avanzaba el corte, la apariencia de Lady fue cambiando por completo.
Bajo el espeso pelaje apareció una perra muy distinta, hasta el punto de que los propios rescatadores apenas la reconocieron.
Una perra que enamora a todos
Tras recuperarse, la protectora decidió trasladarla a una familia de acogida, donde pudiera adaptarse a un entorno tranquilo.
Con el paso de los días, la perra fue ganando confianza y demostró ser muy cariñosa y sociable con las personas.
Desde la protectora confían en que Lady encuentre muy pronto el hogar definitivo que tanto merece.