¿Te imaginas tener que ponerle correa y arnés a tu gato? Eso fue precisamente lo que pensaron, sorprendidos, los vecinos de Nayemont-les-Fosses, un municipio del noreste de Francia.
Al consultar las redes sociales, descubrieron un documento oficial que, aparentemente, prohibía que los animales de compañía circularan libremente por el municipio, so pena de multa.
Un error administrativo
Ante el desconcierto de los vecinos y las numerosas dudas suscitadas, el ayuntamiento no tardó en aclarar lo ocurrido. Todo se debía a un simple error.
"Evidentemente, a los gatos no se les aplica esta ordenanza", aclaró la alcaldesa. El texto fue sustituido de inmediato por la versión correcta, lo que puso fin al malentendido.
Una medida para proteger la fauna salvaje
La normativa sí afecta a los perros, que deberán permanecer atados en determinadas zonas para reducir los riesgos para la fauna salvaje local.
La medida llega después de que el presidente de una asociación de caza de la zona alertara sobre el hallazgo de un joven corzo debilitado.
Los gatos, por su parte, pueden respirar tranquilos.
Traducido del sitio web de Wamiz FR utilizando inteligencia artificial