La nueva película de Brad Pitt, 'En el corazón de la bestia', ha provocado una preocupación que viene ocurriendo cada vez que un perro aparece en una película: "Vale, pero... ¿el perro muere?".
En redes sociales, muchos espectadores ya han dejado claro que no están dispuestos a descubrirlo a las malas. Si al perro le pasa algo, ellos no piensan ver la película.
El miedo a ver morir al perro de la película
En 'En el corazón de la bestia', Brad Pitt comparte protagonismo con Uber, un pastor alemán que interpreta a Odín, un antiguo perro militar que sobrevive junto a su compañero humano después de un accidente aéreo en Alaska.
Aunque la película promete frío, animales salvajes y situaciones extremas, para muchos espectadores la verdadera cuestión parece ser otra: ¿qué le pasa al perro?
"No puedo verla si el perro muere", "decidme que sobrevive" o "este perro no puede morir" son algunos de los comentarios que se han repetido en redes sociales al hilo de la película.
No es un fenómeno nuevo. Basta con que un tráiler muestre a un perro en una situación peligrosa para que aparezca inmediatamente la misma preocupación.
"No veo películas de perros. Después de 'Marley y yo', 'Siempre a tu lado, Hachiko'.... tengo corazón de pollito"; "No, no,... Yo también sufro de estrés con las pelis de animales", son otros de los comentarios en redes sociales.
Y encierra algo curioso: podemos aceptar que el protagonista humano se enfrente a toda clase de peligros, pero cuando el que corre riesgo es el perro, la tensión cambia por completo.
¿Por qué nos afecta tanto ver sufrir a un perro?
Parte de la explicación está en el vínculo que tenemos con los animales. Un perro en una película no suele percibirse únicamente como un personaje más: representa compañía, lealtad y una relación de confianza que reconocemos por nuestra propia experiencia de vida.
Por eso existe incluso una especie de pacto no escrito entre espectadores: puedes hacer sufrir al protagonista todo lo que quieras, pero con el perro es sagrado.
En el caso de 'En el corazón de la bestia', la preocupación ha llegado antes incluso del estreno en España, previsto para el 25 de septiembre. Y quizá esa reacción diga algo más sobre nosotros que sobre la película: nos encanta encontrar perros en nuestras historias favoritas, pero queremos tener la tranquilidad de que, cuando aparezcan, estarán a salvo.