Los gritos helaron la sangre a este hombre de 62 años. A principios de agosto de 2026, cuando Christian P. encontró a su gato blanco maullando de dolor en casa de Bad Bevensen, en Alemania, comprendió enseguida que algo no iba bien.
Para este jubilado de 62 años, aquel jueves marca el comienzo de una auténtica pesadilla.
Un diagnóstico aterrador en la clínica veterinaria
Sin dudarlo, el jubilado corrió con Angel, que así se llama el felino, hasta la clínica veterinaria de Lüneburg.
Solo con mirar la pantalla se reveló el horror en toda su magnitud: un pesado virote de ballesta se le había clavado justo entre los ojos del felino, atravesándole la cabeza y la mandíbula.
Imposible salvarlo
Para evitarle al animal un sufrimiento intolerable, tuvieron que tomar una difícil decisión: "No quería que el animal sufriera", confesó su cuidador.
Para Christian P. supuso un auténtico shock. Desde entonces, las imágenes no le dejan dormir e incluso le han obligado a acudir al médico. "En cuanto cierro los ojos, lo vuelvo a ver todo", explicó en una entrevista con la cadena de televisión alemana NDR.
Además de una enorme tristeza, se instala en él una angustia muy real, ya que su pequeño yorkshire terrier también suele pasear por el jardín.
¿Llamó el gato blanco la atención de un cazador por su pelaje tan llamativo, o fue atacado deliberadamente por alguien sin ningún tipo de escrúpulos?
La búsqueda del responsable ya está en marcha
Como la venta de este tipo de armas de proyectil es libre en Alemania, el incidente ha generado una gran preocupación en todo el vecindario. Pero el honbre, pese a la conmoción, no se rinde: ha ofrecido una recompensa de 1.000 euros de su propio bolsillo y ha repartido folletos para dar con el culpable.
Por el momento, la policía ha abierto una investigación por infracción de la ley de protección animal.
Queda en el aire una pregunta: ¿quién pudo hacerle esto al pequeño Angel?
Traducido del sitio web de Wamiz DE utilizando inteligencia artificial