Aquel día, el termómetro superaba los 38 °C, cuando los empleados de un taller del sur de Texas hicieron un hallazgo inesperado: un cachorro de seis semanas se encontraba hecho un ovillo dentro de un neumático.
El pequeño apenas podía tenerse en pie y tenía la piel agrietada. Los mecánicos contactaron con la protectora de animales Freedom Bound Hounds, cuyos voluntarios prometieron hacer todo lo posible por salvarlo.
Un susto muy grande
Jenny Carlisle, miembro de la asociación, no ocultó las dudas que tuvieron en aquel momento, tal y como contó en un vídeo grabado para The Dodo: "No estábamos seguros de que fuera a sobrevivir".
El cachorro, al que bautizaron como Ravioli, fue trasladado a una familia de acogida especializada en cuidados médicos, donde recibió atención veterinaria, comida y juguetes nuevos.
Una recuperación espectacular
En apenas unos días, el cambio ya era visible: Ravioli recuperó fuerzas y empezó a mover la cola sin parar. Una vez restablecido, viajó hasta Idaho, a una nueva familia de acogida, para terminar su convalecencia.
Un golpe de suerte final para el animal: la familia que terminó adoptándolo vivía justo enfrente. Allí, Ravioli encontró a dos hermanos de cuatro patas, con los que ahora juega y explora el mundo cada día.
Traducido del sitio web de Wamiz FR utilizando inteligencia artificial