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Quoupo
¡Hola!
Os cuento un poco cómo está el tema.
Tengo una dálmata de 4 años que está más acostumbrada a los paseos por el lago y por terreno llano.
Pero ayer por la tarde quise probar una caminata por el bosque, una excursión que ya había hecho con mi perra anterior hace 7 años sin ningún problema.
Pero al llegar, las almohadillas de las patas delanteras daban pena. Se le está despegando casi toda la piel y tiene la carne viva por debajo.
Supongo que no ha sido muy buena idea, entre que es la primera salida del año, que después del invierno no está acostumbrada y que el recorrido tenía mucha pendiente...
Antes de llamar al vete, ¿qué puedo hacer para aliviarle el dolor? Por cierto, ¿creéis que se puede recuperar sin tener que ir al vete?

Traducido del francés
