Buenas a todos,
Resulta que el viernes pasado castré a mi perro.
Ya imagino que hace falta un tiempo para que el animal vuelva a ser él mismo después de una intervención así, pero estoy empezando a preocuparme.
Desde la operación, además de que le pica y no para de intentar rascarse o lamerse la zona, ha cambiado de actitud.
Ya no juega, no busca mimos y se pasa el rato yendo y viniendo entre dos rincones del piso (se queda ahí un momento y luego se va al otro lado).
Lo que más me choca es que, en cuanto toca sacarlo a la calle, algo que antes le flipaba, ahora huye, lloriquea y ladra (no le había oído ladrar nunca hasta ahora). Y una vez fuera es todavía peor, está totalmente imposible.
¿Tenéis alguna explicación o algún consejillo que darme para que no meta la pata?
¡Gracias!