¡Hola!
Nala y yo hemos estado una semana de vacaciones en el campo, en una casa tranqui con unos amigos. Una tarde bajamos al pueblo a jugar al tenis y ella estuvo dando vueltas por la pista intentando pillar la bola. Al volver a casa venía como siempre, con prisas, y no notamos nada raro. Pero una vez dentro, nos dimos cuenta de que no se movía mucho y estaba tumbada (algo que no suele hacer). Luego empezó a cojear de la pata izquierda. Le he revisado todo: las almohadillas, entre las uñas, las articulaciones, los músculos... ¡pero no da ni una muestra de dolor! Solo llora cuando se emociona demasiado y hace fuerza con la pata, por ejemplo para saltar a la cama.
Hoy ya hemos vuelto a casa y cojea un poquito menos, pero no apoya del todo y lloriquea cuando le molesta.
¿Tenéis algún consejo? (algún sitio donde mirar, ponerle frío, dejarla en reposo...). Me preguntaba si podría ser una picadura o una mordedura, no sé... ¿debería ir al vete? Imagino que no hay nada roto porque se habría quejado en el momento y no dice nada cuando le muevo la pata yo. En fin, si habéis pasado por lo mismo o me podéis ayudar, ¡sería genial!
Gracias