Hola a todos, os cuento lo que nos está pasando.
Slevin, mi perro lobo checoslovaco de 8 años, empezó con síntomas de torsión o dilatación de estómago el miércoles por la noche, incluso antes de comer. Lo llevé corriendo a urgencias de Annecy para que lo atendieran cuanto antes. Las radiografías enseñaron que tenía el abdomen dilatado pero que aún no había torsión, así que la veterinaria le puso una inyección para que vomitara y vaciara el estómago. Después de unas horas en observación y otra radio de control, nos fuimos a casa.
Al día siguiente Slev estaba totalmente apático: no se movía ni comía, aunque bebía agua con normalidad. La veterinaria ya me había avisado de que seguramente estaría así y que no me preocupara; solo tenía que vigilar que no se le hinchara más la barriga.
El viernes parecía que estaba mucho mejor, se le veía menos cansado; se movía por sí mismo, me hacía fiestas, se subía al sofá... Pero el abdomen seguía igual de hinchado y seguía sin querer comer nada.
A la mañana siguiente (sábado) la cosa seguía igual, incluso parecía estar peor que el día anterior, así que me lo llevé a nuestro veterinario de siempre para que le hicieran un chequeo. A ella le preocupó mucho su actitud y me mandó a otra clínica para hacerle más pruebas (analítica de sangre, ecografía...) y dejarlo ingresado.
La ecografía pintaba fatal; tenía el abdomen dilatado porque estaba lleno de sangre. Tenía una hemorragia interna por un tumor en el bazo que se había roto.
Ayer por la noche le hicieron una esplenectomía (le quitaron el bazo) de urgencia. Los veterinarios le sacaron 3 litros de sangre y ahora mismo solo tiene 2 g de hemoglobina, pero aun así sobrevivió a la operación y acabo de traérmelo a casa.
Ahora mismo está durmiendo a mi lado y sigue sin querer comer. No tendré los resultados de las pruebas hasta dentro de unos diez días, pero la veterinaria cree que se trata de un hemangiosarcoma.
En principio, a mi peque solo le quedan unas pocas semanas de vida. Todavía cabe la posibilidad de que sea un tumor benigno porque en la operación y en la eco no vieron metástasis ni en el abdomen ni en el corazón, pero por lo visto ese diagnóstico es bastante poco probable, así que intento no hacerme ilusiones.
No sé ni cómo describir lo mal que me siento.
Publico mi experiencia por si alguien ha pasado por lo mismo y quiere compartir la suya conmigo.
A lo mejor algunos tenéis consejos sobre cuidados paliativos o tratamientos que hayan mejorado la calidad de vida de vuestros compañeros de cuatro patas...
Llegados a este punto, solo quiero que mi perro tenga un final lo más cómodo posible; que pueda volver a ver la nieve y disfrutar de ella una última vez.



