Mientras Moritz (9 años), Elias (9 años) y Alexander (10 años) jugaban en un parque infantil, los tres se toparon con una cartera llena de dinero.
Para muchos, la tentación habría sido grande, pero ellos lo tuvieron claro desde el primer momento: había que devolverla a su propietario. Sin pensárselo, se dirigieron a la comisaría local para entregar el hallazgo a las autoridades.
La recompensa
El propietario fue identificado rápidamente y, agradecido por su honestidad, les ofreció una recompensa de 10 euros.
Movidos por su amor por los animales, convencieron a sus padres para donar el dinero al refugio de animales del distrito de Hersfeld-Rotenburg, en Alemania. Conmovidos por el gesto, los padres no solo apoyaron la iniciativa, sino que además añadieron una donación de comida.
Una fiesta en el refugio para los perros
En el refugio, la emoción fue evidente. El equipo quedó profundamente impresionado por la actitud de estos jóvenes. Gracias a la donación, los animales pudieron beneficiarse de mejores cuidados y alimentación.
Para celebrarlo, incluso se organizó una fiesta con una tarta especial para perros para todos los residentes del refugio.