No daban crédito a lo que acababan de descubrir: cuatro gatitos recién nacidos descansaban juntos entre unas hojas sobre una maceta.
Tras el hallazgo, los transeúntes comenzaron a recorrer la zona para encontrar a la madre. Poco después, lograron localizarla mientras vagaba por las calles cercanas.
Unos gatitos en unas macetas
Ante la situación, pidieron ayuda a través de redes sociales.
Cambio de planes
Los rescatistas instalaron entonces una trampa cerca del porche. Tras varias horas de espera, el hambre llevó finalmente a la gata hasta la trampa.
Con toda la familia ya a salvo, fueron trasladados al refugio Chatons Orphelins Montréal.
Ganando confianza
Hadora, que así se llama mamá, parecía no haber conocido nunca la tranquilidad de un hogar. Todo le resultaba extraño y, al principio, incluso rechazaba la comida.
Con el tiempo, permitió también que la cogiesen en brazos y pesaran a sus pequeños.
Una buena madre
Hadora se pasa casi todo el tiempo acurrucada junto a sus cuatro bebés y rara vez se separa de ellos.
La camada está formada por tres machos y una hembra: Zuko (negro), Bumi (atigrado gris), Mako (mezcla de tonos marrones) y Azula (también de color marrón mezclado).
Gracias a la ayuda y generosidad de muchas personas, la pequeña familia disfruta ahora de una nueva vida, rodeada de cuidados, alimento y cariño.