Lo que parecía una escena habitual de caza terminó convirtiéndose en un rescate inesperado. Lucy circulaba tranquilamente por carretera cuando vio dos gavilanes detenidos en medio del asfalto. Uno de ellos sujetaba algo gris entre sus garras. "Pensé que era una ardilla, porque tenía el mismo tamaño y color", recuerda.
Sin embargo, al acercarse, se dio cuenta de que aquella presa se movía desesperadamente. Era un gatito.
Sin pensárselo dos veces, detuvo el coche en plena carretera y salió corriendo para intentar ayudarlo. "Sinceramente, no sabía si podría hacer algo, pero tenía que intentarlo", explica.
Un rescate en el último segundo
Al ver aproximarse a Lucy, la rapaz intentó levantar el vuelo con el pequeño animal atrapado entre sus garras. Pero, por el peso o por el nerviosismo, acabó soltándolo antes de alejarse.
Tras recogerlo, contactó enseguida con su amiga Jonna, responsable del refugio Woof Ave Rescue, para poner al pequeño a salvo.
Un nuevo nombre
Contra todo pronóstico, el animal apenas presentaba algunos arañazos superficiales pese a haber sido atrapado por las potentes garras del ave rapaz.
Ahora, el pequeño se recupera poco a poco mientras convive con otros gatos rescatados por la asociación.
Lucy todavía no puede creer lo ocurrido y tiene claro que llegó en el momento justo. "¡Estoy tan feliz de haber pasado por allí justo cuando este pequeño necesitaba ayuda!", afirmó, todavía emocionada.
Ahora, Hawk espera encontrar una familia, lejos de cualquier peligro.