Acto cruel de un conductor

Acto cruel de un conductor.

© IA / ChatGPT

Los niños le gritan que pare: el acto cruel de un conductor de autobús provoca indignación

Por Luis Piqueras Ferriz

Era la una de la tarde cuando unos gritos desgarradores estallaron dentro del autobús escolar.

El 26 de octubre, 15 alumnos de primaria regresaban a casa en un autobús escolar que circulaba por la localidad de Marktl, en Baviera (Alemania).

Durante el recorrido, dos gatos cruzaron la calzada. El conductor hizo sonar el claxon. Uno de los animales huyó, pero el otro permaneció inmóvil junto a la carretera.

Ni caso

Según relataron los menores, el conductor, de 51 años, aceleró el vehículo hacia el animal mientras decía: "Vamos a atropellarlo".

Los niños comenzaron a gritar y le suplicaron que se detuviera. Sin embargo, el hombre continuó y terminó atropellando al gatito.

Tras dar la vuelta con el vehículo, varios alumnos volvieron a pedirle que parara para comprobar el estado del animal.

Según su testimonio de los pequeños, el conductor subió el volumen de la radio y continuó el trayecto, dejando al gatito herido en la carretera.

Una veterinaria acude al lugar

Al llegar a casa, una de las niñas, completamente afectada por lo ocurrido, se lo contó entre lágrimas a su madre, veterinaria.

La mujer se desplazó inmediatamente hasta el lugar y encontró al gatito aún con vida, aunque con múltiples fracturas. 

Ante la gravedad de las lesiones y para evitarle más sufrimiento, no tuvo más remedio que practicarle la eutanasia allí mismo.

A pocos metros del animal había otro gato, que los testigos creyeron que podría ser su madre.

Condenado

En un primer momento, el conductor negó los hechos e incluso aseguró que los niños habían malinterpretado la situación.

Sin embargo, el caso acabó llegando a los tribunales. El pasado mes de junio, poco antes del juicio, el conductor reconoció parcialmente los hechos. 

Ahora, el tribunal lo ha condenado a diez meses de prisión con suspensión de pena, a tres meses sin permiso de conducir y se le ha impuesto una multa de 1.500 euros.

A pesar de la sentencia, el impacto emocional de aquel día sigue muy presente entre los menores que viajaban en el autobús.

Traducido desde Wamiz DE
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