El 26 de octubre, 15 alumnos de primaria regresaban a casa en un autobús escolar que circulaba por la localidad de Marktl, en Baviera (Alemania).
Durante el recorrido, dos gatos cruzaron la calzada. El conductor hizo sonar el claxon. Uno de los animales huyó, pero el otro permaneció inmóvil junto a la carretera.
Ni caso
Según relataron los menores, el conductor, de 51 años, aceleró el vehículo hacia el animal mientras decía: "Vamos a atropellarlo".
Tras dar la vuelta con el vehículo, varios alumnos volvieron a pedirle que parara para comprobar el estado del animal.
Según su testimonio de los pequeños, el conductor subió el volumen de la radio y continuó el trayecto, dejando al gatito herido en la carretera.
Una veterinaria acude al lugar
Al llegar a casa, una de las niñas, completamente afectada por lo ocurrido, se lo contó entre lágrimas a su madre, veterinaria.
La mujer se desplazó inmediatamente hasta el lugar y encontró al gatito aún con vida, aunque con múltiples fracturas.
A pocos metros del animal había otro gato, que los testigos creyeron que podría ser su madre.
Condenado
En un primer momento, el conductor negó los hechos e incluso aseguró que los niños habían malinterpretado la situación.
Sin embargo, el caso acabó llegando a los tribunales. El pasado mes de junio, poco antes del juicio, el conductor reconoció parcialmente los hechos.
A pesar de la sentencia, el impacto emocional de aquel día sigue muy presente entre los menores que viajaban en el autobús.