Carley Mae, que así se llama la perra, siempre ha sentido curiosidad por los pequeños conejos que rondan por el jardín.
"Los observa desde la ventana y, si tiene ocasión, intenta correr detrás de ellos". Sin embargo, nunca había conseguido acercarse demasiado a ellos.
Salvado in extremis
Sin embargo, hace unos días, mientras Michelle estaba fuera de la ciudad, una amiga fue a su casa para ocuparse de la casa y sacar a la perra a pasear.
Al abrir la puerta del jardín, la mujer notó enseguida que Carley Mae no dejaba de mirar hacia la piscina. Al acercarse, descubrió que un pequeño conejo había caído al agua y luchaba por mantenerse a flote.
Un rescate de una delicadeza extraordinaria
Mientras la cuidadora corría a buscar el recogehojas de la piscina, Carley Mae actuó por iniciativa propia.
Una vez a salvo, el pequeño conejo salió corriendo hacia los arbustos, aparentemente ileso.
Una auténtica heroína
Al regresar a casa, Michelle revisó las imágenes de la cámara de seguridad y quedó impresionada al ver el rescate de su perra.
Poco después, el gazapo volvió a ser visto por el jardín, sano y salvo. En cuanto a Carley Mae, recibió una recompensa a la altura de su hazaña.
"Le dimos una golosina extra, muchísimas felicitaciones y una buena sesión de caricias en la barriga", explicó Michelle.