El pasado mes de mayo, los bomberos voluntarios de Bayshore, en Florida, fueron alertados de un incendio en unos matorrales.
Durante la intervención, los bomberos avistaron una diminuta silueta, cubierta de hollín y completamente exhausta, que luchaba por escapar de las llamas.
Un animal en apuros
Sin dudarlo, uno de los socorristas la envolvió con cuidado en una manta para sacarla del fuego. Agotado, el gatito no opuso ninguna resistencia.
Una vez en el parque de bomberos, recibió los primeros cuidados: agua, una buena limpieza para retirar la capa de hollín que cubría su pelaje y mucha ternura para calmar el trauma sufrido.
La máscara cae tras el baño
Fue precisamente al examinar al animal más de cerca cuando surgieron las dudas.
Para salir de dudas, los bomberos contactaron con un centro local de rehabilitación de fauna salvaje. El veredicto de los expertos no tardó en llegar: el pequeño superviviente de las llamas no era un gatito, sino una cría de lince.
Aunque la identidad de su pequeño protegido había cambiado, el cariño de los bomberos hacia él permaneció intacto.
El pequeño fue trasladado a un santuario especializado, donde ahora recibe cuidados adaptados a su especie.