Hay travesías que no se olvidarán nunca. Y la de Valto, uno de los perros de rescate de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que participaron en las labores de búsqueda del terremoto de Venezuela ha terminado con una imagen que lo dice todo:
su guía sentado junto a él en el avión, acariciándolo y dándole un beso en la frente mientras el perro, completamente agotado, duerme después de haberlo dado todo durante la misión en Venezuela.
Valto y su guía de la UME, juntos hasta el final
Las imágenes muestran el regreso a casa, pero detrás de esas horas de descanso en el vuelo quedan 12 días de trabajo entre escombros, búsqueda, esfuerzo e incertidumbre.
Rambo, Valto, Iruk, Bolton, Speed, Krampus, Choni y Zini fueron los perros que acompañaron a los efectivos españoles en las labores de búsqueda y rescate. Entrenados para localizar personas entre estructuras colapsadas, su olfato se convirtió en una de las herramientas fundamentales de los equipos que trabajaron en las zonas más afectadas, especialmente en La Guaira.
Y ahora, ya en casa, Valto parece necesitar exactamente lo mismo que cualquier perro después de un día agotador: dormir.
Un perro exhausto después de una dura misión
El vídeo compartido por su guía muestra a Valto prácticamente vencido por el cansancio durante el vuelo. En un momento especialmente emotivo, su compañero se inclina hacia él y le da un beso en la frente.
No hacen falta grandes gestos. El perro permanece tumbado, descansando junto a la persona con la que ha compartido horas de entrenamiento y una de las misiones más exigentes de su vida.
Ellos no entienden de titulares ni de reconocimiento. No saben que miles de personas han visto sus imágenes ni que su trabajo ha sido contado en medios de todo el mundo. Saben trabajar, confiar en su guía y seguir adelante.
Ahora, después de aquella misión, toca descansar.
Venezuela sigue intentando levantarse de la tragedia
Más de un mes después de los terremotos del 24 de junio, Venezuela continúa afrontando las enormes consecuencias de la catástrofe. Según los últimos datos publicados, el balance oficial había ascendido a 6.125 fallecidos a comienzos de agosto y los hospitales habían atendido a cerca de 61.000 personas. Además, apenas se había retirado el 16,5 % de los escombros provocados por los terremotos.
La emergencia ha entrado ya en otra fase, marcada por la retirada de estructuras dañadas, la identificación de víctimas y la reconstrucción. Pero para quienes estuvieron allí, como Valto y su guía, quedan las huellas de aquellos días en los que cada señal podía significar una nueva oportunidad de encontrar a alguien con vida.
Hace unas semanas contábamos la historia de los perros españoles que viajaron a Venezuela para buscar supervivientes. Hoy podemos contar cómo ha terminado una parte de aquella misión.
Con Valto dormido en un avión.
Con su guía a su lado.
Y con un beso en la frente que, probablemente, diga mucho más que cualquier titular.
Ahora sí: a descansar, héro 🐾❤️.