El pasado mes de mayo, en Detroit, Levi regresaba a casa del colegio cuando algo llamó su atención a un lado de la carretera. Allí, acurrucada y aparentemente indefensa, había una pequeña bola de pelo. El niño no dudó en acercarse, cogerla con cuidado y llevársela a casa.
Al ver que el animal parecía encontrarse mal, la familia decidió llevarlo rápidamente al veterinario. Allí descubrieron algo que ninguno esperaba: el supuesto "cachorro" que Levi había rescatado era en realidad una cría de coyote.
Una recuperación en compañía
El pequeño coyote tenía una pata fracturada y necesitaba atención veterinaria. Tras ser puesto bajo el cuidado de la asociación Detroit Animal Welfare Group (DAWG), recibió el nombre de Kojo.
Con los cuidados adecuados, su pata comenzó a recuperarse. Para favorecer su adaptación y prepararlo para regresar a la naturaleza, los voluntarios lo reunieron con otras dos crías de coyote.
Un gesto solidario que va más allá del rescate
La familia de Levi quedó tan conmovida por la historia de Kojo que decidió seguir ayudando. Con motivo del cumpleaños del niño, pidieron a sus invitados que, en lugar de hacer regalos, realizaran donativos a la organización.
Completamente recuperado, Kojo se prepara ahora para regresar a la naturaleza junto a sus compañeros.