Alex vive en Los Ángeles y es madre de acogida de una camada de gatitos abandonados.
Todo empezó cuando una persona encontró a los gatitos en el motor de su coche y contactó con la protectora de animales a la que pertenece Alex para pedir ayuda.
Un auténtico flechazo
Los pobres mininos eran demasiado pequeños para valerse por sí mismos. Sobre todo, necesitaban el apoyo y el cariño de una madre gata. Sin embargo, al no haber ninguna gata en el hogar de acogida, los gatitos se volcaron hacia Salem, la perra de asistencia de Alex.
Como puedes ver en el vídeo de abajo, uno de los gatitos empieza a amasar con sus patitas a la perra y casi intenta mamar. Ante esta bolita de pelo que le demuestra una confianza absoluta, la reacción de la perra es de lo más tierna: lo olfatea y le deja hacer. En otro vídeo se puede ver cómo la perra vigila a todos los gatitos y los lame para ayudarles a asearse.
Una emoción desbordante
Para estos adorables gatitos, la presencia de Salem les ofrece un entorno seguro y una bonita oportunidad para crear vínculos. Alex se emocionó muchísimo al presenciar esta escena. Varios internautas bromearon en los comentarios diciendo que no sabían si era el gatito de Salem o el perro del gatito.
Para algunos gatos y perros, la convivencia no siempre resulta tan sencilla. Por eso, para favorecer una relación tranquila, se recomienda respetar el ritmo de cada animal y ofrecerles espacios separados al principio. Los encuentros deben ser progresivos: puedes empezar dejando que conozcan sus respectivos olores, para después permitirles observarse a distancia, siempre bajo supervisión.
Una relación adorable
Traducido del sitio web de Wamiz FR utilizando inteligencia artificial