Cuando Merritt Dermer adoptó un cachorro en 2023, le dijeron que de adulto rondaría los 32 kilos. Una previsión que, con el tiempo, se quedó corta.
Hoy, Sully, un bernedoodle de dos años, pesa casi 41 kilos en la báscula.
Además, su pelaje especialmente abundante acentúa todavía más su imponente presencia, hasta el punto de que a algunos internautas les cuesta creer que no haya sido creado con inteligencia artificial.
Un tamaño fuera de lo normal
Sully supera cualquier expectativa. Cuando se yergue sobre sus largas patas traseras, llega a medir unos centímetros más que su humana, que no alcanza el metro cincuenta y dos. Una imagen que nunca pasa desapercibida.
"Cada vez que lo llevo a algún sitio, casi siempre me para alguien para preguntarme por su raza, su edad o su peso", explica Merritt Dermer a The Dodo. "Muy a menudo me dicen: 'Es más grande que tú' o '¿Quién pasea a quién?'".

"No me imaginaba tanta expectación", explica. "Algunas personas están convencidas de que el perro no es real y de que la publicación es falsa."
Convencido de ser un perro pequeño
Curiosamente, Sully parece no ser consciente de su tamaño.

"No tiene ni idea de lo grande que es", cuenta su humana. "No mide el espacio y se va golpeando con todo cuando se emociona".