Desde enero, los pacientes ingresados en el área de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge cuentan con un nuevo aliado en su proceso terapéutico: perros especialmente entrenados que participan en sesiones de terapia asistida dentro del propio hospital.
La iniciativa se desarrolla en colaboración con el Centro de Terapias Asistidas con Canes (CTAC) y con el apoyo de Purina, con el objetivo de aportar bienestar emocional y reforzar el acompañamiento durante el tratamiento.
Mushu y Keisy, los primeros perros en participar en las sesiones
Cada semana, los perros visitan el hospital para participar en sesiones grupales de una hora y también en intervenciones individuales más breves, de unos 20 minutos. Siempre lo hacen acompañados por profesionales sanitarios y especialistas en intervenciones asistidas con animales, dentro de un enfoque terapéutico estructurado que complementa el trabajo clínico habitual.
Entre los primeros protagonistas de este programa se encuentran Mushu, un samoyedo de 6 años, y Keisy, una cavalier King Charles spaniel de 3 años. Ambos forman parte del equipo de doce perros con los que trabaja CTAC en distintos centros sanitarios.
Los animales que participan en estas intervenciones son seleccionados cuidadosamente por su temperamento, su capacidad de adaptación y su bienestar en entornos clínicos. Tras esta selección, reciben una formación específica que les permite desenvolverse con tranquilidad incluso en contextos potencialmente estresantes, como puede ser un hospital.

Según explica Lia Tamar Sánchez, supervisora de Enfermería del Área de Neurociencias del Hospital de Bellvitge, esta iniciativa se enmarca en el cambio de paradigma que impulsa el centro en el ámbito de la salud mental, basado en una atención más humanizada y centrada en la experiencia del paciente.
En este contexto, la terapia asistida con perros se plantea como una intervención complementaria orientada a mejorar el bienestar emocional, psicológico y social de los pacientes, además de favorecer una vivencia más positiva del proceso terapéutico.
Un recurso para reducir la ansiedad y favorecer la socialización
La presencia de los perros también ofrece nuevas herramientas al equipo sanitario para abordar situaciones frecuentes en el área de salud mental, como la ansiedad, el estrés o el aislamiento social.
Además, la interacción con los animales estimula la motivación para participar en las actividades terapéuticas y permite experimentar de primera mano cómo el vínculo con un animal puede convertirse en un apoyo para el bienestar emocional.
Un enfoque respaldado por la investigación científica
Diversos estudios científicos han demostrado que las terapias asistidas con animales pueden aportar beneficios relevantes en el ámbito de la salud mental. Entre ellos, se encuentran una mayor activación conductual, el aumento de la socialización y de las relaciones interpersonales, la reducción del malestar emocional y una mejor adherencia a los tratamientos.
Desde Purina, Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de Comunicación de Purina España, destaca el valor de este tipo de proyectos:
En Purina creemos firmemente en el poder transformador del vínculo entre las personas y los animales de compañía. La evidencia científica respalda que esta conexión puede generar un impacto positivo en la salud emocional, especialmente en contextos clínicos complejos".
Para Purina apoyar iniciativas como esta forma parte de su compromiso con el desarrollo de proyectos con impacto social, siempre garantizando el bienestar tanto de los pacientes como de los perros que participan en las intervenciones.
Con este programa, el Hospital de Bellvitge, CTAC y Purina avanzan en una misma dirección: construir una atención en salud mental más humana, participativa e innovadora, donde la ciencia y el vínculo emocional con los animales trabajen juntos para mejorar la experiencia de los pacientes.