Hace unos días, una residente de Oregón (Estados Unidos), se encontraba cuidando la casa de un familiar junto a su perra Billie. Mientras estaban tranquilamente en el salón, comenzaron a oír un ruido extraño que, al principio, parecía muy leve.
"Era como un arañazo en la pared", explicó la mujer al medio The Dodo. Intrigada, intentó averiguar de dónde venía el sonido, aunque al principio no logró identificarlo.
Una caída inesperada por la chimenea
Poco después, se escuchó un golpe sordo: algo acababa de caer por el conducto de la chimenea y terminó dentro de la estufa de leña, que, por suerte, estaba apagada.
"Estaba completamente concentrada, mirando la estufa", contó la cuidadora del animal.
Al acercarse a la estufa, miró a través del cristal y descubrió a una ardilla, visiblemente desconcertada. Todo indica que el animal estaba explorando el tejado cuando se aventuró por el conducto de la chimenea, sin imaginar dónde acabaría.
Una liberación exprés
Una vez que mantuvieron a Billie a distancia, abrieron la estufa. "La ardilla vio la salida, sintió el aire fresco y salió disparada en un segundo", relató M. El pequeño animal regresó enseguida a la naturaleza, sano y salvo.
La única que se quedó con la intriga fue Billie. Como no llegó a presenciar la liberación de la ardilla, la perra parecía seguir pendiente del cristal.
"La siguiente vez que volvimos a la casa, Billie fue directa a mirar en la estufa", confesó su cuidadora. Pero para entonces la ardilla ya había desaparecido.