Hace poco, Erin acudió a una protectora de su zona con la intención de conocer a un cachorro huérfano.
El pequeño había sido rescatado de un caso de negligencia grave, concretamente de un hogar donde se acumulaban animales en malas condiciones.
Un cachorro huérfano
Al llegar, Erin lo encontró acurrucado al fondo de su jaula.
En un primer momento, parecía que estaba solo. Sin embargo, poco después descubrieron que no era el único de su camada en el refugio: allí mismo también estaba su hermano.
En buena compañía
Erin había ido con la idea de acoger a un solo perro, pero terminó adoptando a los dos. Al colocar a los cachorros en el transportín, ambos se reconocieron de inmediato y se mostraron alegres por volver a estar juntos.
Desde entonces, Erin ha ido compartiendo la evolución de los pequeños. Poco a poco, los dos cachorros han ido ganando confianza y dejando atrás el miedo.
En redes sociales, muchas personas se han sentido identificadas con la historia: "Hicimos lo mismo. Acabamos con dos hermanas que venían de un caso de acumulación de más de 200 perros. Es desgarrador. El trauma es real para estos pequeños". Otro comentario resumía el sentir general: "Ganaste la lotería con el primero… ¡y luego, BOOM! ¡La ganaste dos veces!"
Ahora, Erin disfruta de una doble dosis de cariño en casa.