Cada día, este gato pelirrojo se colocaba frente a una tienda e intentaba sobrevivir en la calle pese a tener una pata rota.
Y es que el animal había desarrollado su propia estrategia: se quedaba mirando fijamente a los transeúntes para llamar su atención y conseguir algo de comida.
Una foto en las redes
Un día, una persona publicó una foto del gato callejero en las redes sociales, pero nadie lo reclamó.
Cuando llegaron, descubrieron que el felino estaba en mal estado: además de la pata rota, le faltaban muchos dientes, su pelaje estaba cubierto de suciedad y grasa, y tenía pulgas, infección de oído y parásitos.
Una nueva vida
El equipo lo trasladó de inmediato al veterinario para que recibiera la atención necesaria. Allí lo bautizaron con el nombre de Henry.
Cuando Colleen vio las fotos de Henry, sintió una conexión inmediata con él y envió una solicitud de adopción al refugio. Poco después, pudo llevárselo a casa de manera oficial.
El gato se adaptó enseguida a su nueva vida. Demostró ser muy juguetón y un auténtico amante de los mimos. Desde entonces, recibió un nuevo nombre, Clancy, y disfruta por fin de la felicidad de un hogar definitivo.