No es raro que los gatos callejeros se acerquen a una casa en busca de refugio y comida.
Por eso, cuando esta gata carey apareció en el porche de Kathy y su marido, decidieron ayudarla sin pensárselo un segundo.
Una gata muy cariñosa
Enseguida, entendieron que probablemente había sido abandonada: no mostraba un comportamiento huidizo y buscaba activamente el contacto humano.
Pocos días después, la gata tuvo cinco crías: tres negras y dos pelirrojas. Mientras vigilaban que todo fuera bien, el marido de Kathy notó algo extraño y le preguntó cuántos gatitos había contado al nacer. Ella respondió que cinco.
Sin embargo, al mirar de nuevo, se dieron cuenta de que no eran cinco, ¡sino seis!
Un pequeño intruso
La sorpresa fue inmediata. Al observar con más atención, descubrieron que el sexto miembro no era un gatito, sino un gazapo que se había unido a la camada.
Como todavía son demasiado pequeños para separarse, la familia continúa cuidándolos y buscándoles un hogar.