Ani es una gata que fue rescatada cuando apenas era un bebé. Estaba sola, en una zona peligrosa de un río en Quart de Poblet, en Valencia. Por su estado no habría sobrevivido mucho tiempo más, tal y como relata Salvando patitas felinas en el apartado de adopciones de Wamiz España.
Una persona decidió acogerla, cuidarla y salvarle la vida. Hoy, un año después, Ani está a salvo, esterilizada y preciosa… pero sigue esperando una familia definitiva, algo que aún no ha llegado.
Una gatita invisible para los adoptantes
Ani es una gatita joven, de apenas un año, pero su pasado en la calle ha dejado huella. Es desconfiada con las personas, "aún no ha aprendido que los humanos también pueden ser sinónimo de seguridad y cariño". Y ese detalle, injustamente, la está dejando atrás.
Desde la protectora Salvando patitas felinas ven cómo otros gatitos encuentran hogar mientras Ani se queda esperando. Cuando la gente pregunta por adopciones y la conocen, muchos dicen que no nada más verla, sin darle tiempo ni oportunidad.
Está esterilizada, desparasitada y no tiene gastos de adopción. Solo necesita lo más difícil de encontrar: una persona o familia con paciencia, respeto y ganas de demostrarle que confiar merece la pena. Alguien que entienda que el amor, a veces, necesita tiempo.
Recuerda: Ani te espera ❤️.