El caso ocurrió hace unos días en Francia, aunque la gendarmería no lo hizo público hasta pasados unos días.
A última hora de la tarde, un hombre se presentó en la brigada de Annot, un pequeño municipio situado al norte de Cannes, acompañado de un pastor belga malinois.
¿Un perro abandonado?
Ante los agentes, aseguró que acababa de encontrar al perro junto a la carretera y que, aparentemente, había sido abandonado.
El culpable ya estaba en las dependencias
Los gendarmes se hicieron cargo del animal e iniciaron las comprobaciones habituales para localizar al responsable. Sin embargo, la investigación dio un giro inesperado.
El supuesto buen samaritano regresó poco después a la gendarmería, pero esta vez para su detención. Durante el interrogatorio, acabó confesando que era el propietario del perro y reconoció tanto el abandono como la denuncia falsa.
Ahora, deberá comparecer ante el tribunal judicial de Digne-les-Bains el próximo 27 de noviembre, donde se enfrenta a posibles sanciones económicas y penales.