Mientras Natalie dormía plácidamente, su gato, Meowagi, tenía otros planes.
La mujer no pudo ver las imágenes de su cámara de seguridad hasta que despertó. En ellas, quedó captada una escena de lo más divertida.
Un despertar de lo más extraño
El felino estaba lleno de energía y no parecía dispuesto a dejar dormir a su humana. Se metió debajo de la cama y comenzó a jugar, antes de ponerse a arañar el somier.
Y no se conformó con una sola esquina: recorrió toda la estructura de la cama con las uñas. Natalie se despertó sobresaltada, sin entender de dónde procedía aquel ruido.
Como no conseguía ver al responsable, volvió a dormirse. Pero el señor Meowagi no tenía intención de rendirse y siguió con sus travesuras. Fue más tarde, al revisar las grabaciones, cuando Natalie descubrió la verdad.
Una energía desbordante
Natalie cree que la energía de Meowagi en plena madrugada se debe a sus ganas de jugar con el gatito que acogió recientemente en casa.
Los comentarios, por su parte, no se hicieron esperar: "Lo peor es que lo oyes, pero no puedes VERLO".
Otros no se sorprendieron en absoluto por las andanzas nocturnas de Meowagi. Uno de ellos comentó: "Es una locura, los gatos siempre encuentran la trastada más absurda y disparatada para hacer en mitad de la noche".