El pasado mes de julio, tres vecinas de Houston, Texas, presenciaron una escena desgarradora: un grupo de perros pequeños —shih tzus y pekineses— corría aterrorizado por las calles de su barrio.
Una de ellas logró capturar a dos animales, mientras que los servicios de protección animal recogieron a otros cuatro perros al día siguiente.
La investigación reveló rápidamente que estos animales procedían de un caso de acumulación de animales. Superado por la situación, el propietario prefirió abandonarlos en la calle antes que buscarles una familia.
Una acogida de urgencia
Ante esta avalancha de huéspedes, la protectora CAMO Rescue aceptó intervenir. Su fundadora, Holly Dool, ya había acogido previamente a otros perros procedentes del mismo caso en otro barrio de la ciudad, lo que elevó a 10 el número de animales rescatados bajo su cuidado.
Los animales necesitan ahora tiempo para recuperarse, además de recibir rehabilitación médica y trabajar de nuevo en su comportamiento.
En busca de hogar
Una vez recuperados, estos perros serán puestos en adopción. Para facilitarles la adaptación a la vida en familia, el refugio dará prioridad a aquellos hogares que ya cuenten con un perro equilibrado que pueda servirles de referencia y guía.
La protectora quiso aprovechar, además, para lanzar un llamamiento a la solidaridad, ya que están desbordados: el refugio, pensado para 75 perros, alberga actualmente a 110 en sus instalaciones y a otros 225 en familias de acogida.