En las imágenes del vídeo que aparece a continuación, se puede ver al perrito dentro del establo, muy cerca de un pequeño cabrito.
El cabrito apenas tiene unas semanas de vida. Su cabeza es tan pequeña que, sin darse cuenta, la introduce entre los huecos de la valla de su recinto. Por suerte, Judge no lo pierde de vista.
Una protección ejemplar
Con mucho cuidado, el animal retira la cabeza del pequeño de entre las rejas.
Y cuando el cabrito intenta volver a meterla, Judge se adelanta y se lo impide. ¡Tienen a un protector de primera vigilándolos!
Una misión de 10
En otro vídeo, se puede ver hasta qué punto Judge y sus compañeros se toman muy en serio su labor de protección.
En las imágenes, los tres perros pastores salen rápidamente al exterior de la granja y se colocan en posición para ahuyentarlos. Empiezan a ladrar con fuerza para advertir de su presencia, y la estrategia funciona: los coyotes se alejan.
¡Otra misión cumplida!