Este jubilado ha decidido dedicar su tiempo a ayudar a los animales callejeros. Curtis McIff, voluntario en el refugio Best Friends, pasa sus días fabricando muebles para los gatos.
Lo que comenzó como un proyecto personal de carpintería acabó convirtiéndose en una valiosa aportación al bienestar diario de los animales, según cuenta el sitio People.
40 sillas en miniatura y 10 camas
Tras unas obras en su casa, Curtis explica que aún tenía restos de tela y se preguntó qué podía hacer algo con ellos.
Así que decidió crear un mobiliario funcional y duradero que ofreciera a la vez un lugar de enriquecimiento y un espacio de descanso para los gatos abandonados.
El hombre también ha diseñado sillas coloridas donde los gatos pueden descansar. Hoy en día, son más de 40 sillas en miniatura y al menos 10 camas las que ha regalado al refugio.
"Me llena el corazón verlos tomar el sol, tumbados en uno de mis sillones", declaró.