Lo que comenzó con la ilusión de incorporar un cachorro a la familia terminó apenas un día después.
A las pocas horas de llevarse a la pequeña, la familia contactó con la asociación YouCare para comunicar que no quería quedarse con la perra.
Según explicaron, el motivo era que el animal "asustaba a los niños".
Tratada como una simple mercancía
Para Thomas Moreau, presidente de YouCare, este episodio refleja los riesgos de las decisiones impulsivas a la hora de adquirir un animal.
Cuando la asociación recogió a la cachorra, comprobó que ni siquiera tenía nombre. Fueron los propios voluntarios quienes la bautizaron como Daisy.
Un nuevo comienzo para Daisy
Tras ser rescatada, Daisy fue acogida por una familia, donde comenzó a adaptarse a su nueva vida.
También destacan que los procesos de adopción suelen incluir encuentros previos para comprobar que la convivencia será adecuada tanto para el animal como para las personas.
Ahora, la beagle espera encontrar una familia definitiva con la que crecer y dejar atrás este difícil comienzo.