En un edificio de Salins-les-Bains, una localidad del este de Francia, los vecinos llevaban varias semanas sin saber nada de uno de los inquilinos.
Además, había algo que les preocupaba: a través de las ventanas de su vivienda podían ver siluetas de animales.
Cuando un olor cada vez más fuerte hacía temer que algo no iba bien, decidieron avisar a las autoridades.
Un rescate de urgencia
La protectora de Besanzón acudió rápidamente al lugar en compañía de los gendarmes. Al entrar en la vivienda, los rescatadores comprobaron que la situación era grave.
En el interior encontraron a ocho animales: una perra, cuatro gatos y tres gatitos, todos muy débiles, deshidratados y cubiertos de parásitos.
Un nuevo comienzo
Los ocho animales fueron trasladados a la protectora, donde comenzaron a recibir los cuidados que necesitaban. Con alimentación, atención veterinaria y un entorno seguro, poco a poco empiezan a recuperarse.