Mientras paseaba, Emilie divisó una pequeña bola de pelo aferrada a una ventana.
La criatura era en realidad un gatito que parecía necesitar ayuda. Al descubrir su angustia, la joven no dudó en llevárselo a casa.
Primer paso: generar confianza en el gatito
Muy asustado, Sunny se negó a comer o beber durante las primeras horas de su rescate.
Entonces empezó a jugar y a acostumbrarse a su nuevo hogar. Nadie sabe cómo Sunny terminó en aquella ventana, pero la experiencia jugó en su favor.
Sunny derrite el corazón de las redes
Tras este rescate con adopción incluida, numerosos usuarios han celebrado el gesto de la mujer:
"¡Me alegra mucho que ya esté sano y salvo! Me alegra mucho que lo hayas traído a casa. ¡Que Dios te bendiga a ti, a tu familia y al gatito! 🙏🙏🙏", ha señalado hace unos días una usuaria, de nombre Selly.
Otra usuaria ha querido elogiar el nombre del gatito: "¡Dios mío, me encanta ese nombre! ☀️"