Una gata arrastrándose por el suelo, sin poder mover bien sus patas traseras. Eso es lo que vio una vecina de Utiel (Valencia) en octubre de 2025.
Parecía que nadie se detenía a ayudarla, hasta que una voluntaria de Huellas Felinas Utiel acudió al aviso y la llevó al veterinario.
Una gata arrastrándose por la calle en Utiel
Durante la revisión de la gata, descubrieron algo que ni el propio veterinario podía creer: Sabrina tenía la cadera rota desde hacía al menos 20 días y, además, un perdigón alojado en su cuerpo, fruto de un disparo antiguo.
A pesar del dolor, Sabrina sigue viva. "El traumatólogo dice que lleva unas tres semanas con la cadera rota. Nadie sabe cómo ha podido resistir", explicaron desde la asociación en su perfil de Instagram.
Los veterinarios aseguraron que la cadera de Sabrina ya se estaba soldando mal, incluso pinzándole el nervio. Si no intervienen pronto, no podrá hacer sus necesidades ni volver a caminar bien.
"El veterinario cobra antes o justo después de operar, y cada día que pasa el dolor y la dificultad aumentan. Si cada persona donase 1 €, podríamos operarla a tiempo", señalaron.
Adoptada
Hace tan solo unos meses, una nueva publicación devolvió la sonrisa a los usuarios que tanto se preocuparon por el animal.
Sabrina se encuentra bien y ya goza por fin de una nueva familia.