Perro refugio

Un perro rescatado desarrolló una fobia en el refugio.

© Tri-County Humane Society Facebook

Un perro llega al refugio y desarrolla una fobia que obliga a sus rescatadores a adaptarse

Por Luis Piqueras Ferriz

Este perro desarrolló una fobia dentro del refugio y los voluntarios y cuidadores tuvieron una idea genial para devolverle la confianza.

Para la mayoría de los perros, pasar del frío de la calle al calor de un refugio supone un alivio inmediato. 

Pero para Doug, el cambio fue tan radical que terminó convirtiéndose en un auténtico trauma

Rescatado por el refugio Tri-County Humane Society, este perro de 38 kilos jamás había conocido otra cosa que no fueran la tierra y la hierba al final de una cadena.

La fobia a las superficies duras

Cuando llegó al refugio, los voluntarios se dieron cuenta enseguida de que algo iba mal. Doug entraba en pánico cada vez que veía superficies duras como baldosas, parquet o linóleo. Para él, aquellos suelos eran territorio desconocido y amenazante.

El perro era incapaz de avanzar y se quedaba completamente paralizado en la entrada de las habitaciones, incapaz de poner una sola pata sobre el suelo.

Hasta entonces, Doug nunca había caminado sobre otra superficie que no fuera tierra o césped, así que enfrentarse por primera vez a un suelo interior resultó demasiado para él.

Un carrito para ayudar al perro

En lugar de obligarlo a superar el miedo de golpe, el equipo del refugio decidió ayudarlo poco a poco. Para ello, prepararon un carrito cubierto con mantas cómodas para poder trasladarlo por las instalaciones sin causarle más estrés.

Desde allí, Doug empezó a observar la rutina del refugio, a relacionarse con las personas y a entender, poco a poco, que estaba a salvo.

La estrategia dio resultado. Con paciencia y tiempo, el perro fue ganando confianza. 

 Finalmente, consiguieron encontrarle una familia.

Traducido desde Wamiz FR
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