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Veterinario analiza los fétidos pedos de un perro y descubre a un marido mentiroso

perro con flatulencias y cara inocente dog-angry

Perro sufriendo de flatulencias

© Shutterstock Bildagentur Zoonar GmbH

Una noche, el hedor inunda la habitación. Preocupada por su perro, la mujer acude al veterinario. El diagnóstico del doctor la dejó en shock.

Por Águeda S. Lastra

Publicado el

Propietarios y profesionales coinciden en una premisa: la mayoría de las flatulencias caninas huelen bastante mal. 

Una mujer, a tenor del testimonio contado en Reddit, tuvo ese sentimiento acentuado que a punto estuvo de volverla loca. La señora, muy sensible a los olores por encontrarse embarazada, se mostró preocupada por la salud de su perro. ''Era una bomba fétida de cuatro patas'', aseguró la mujer. 

El día que la futura mamá tuvo constancia de los malos olores fue durante una cena con su marido. Así lo reveló en la red social citada anteriormente: 

"No pude soportar el olor y abandoné la habitación".

En un primer momento, la señora señaló directamente al perro como culpable de los olores porque su marido reaccionó horrorizado ante la situación. El ajetreo por el hedor llegó hasta la habitación de la pareja, allí el hombre aseguró que el animal- bautizado como Jerry- estaba malo porque el olor de sus ''pedos'' no era normal. 

Primero prueba las velas perfumadas

Tras el primer drama fétido, el olor desapareció durante un par de días. Pero, de repente, volvió. La tutora de Jerry comenzó a encender velas perfumadas para 'tapar' el hedor, aunque esta astucia no sirvió para nada.

Temiendo que Jerry pudiese estar enfermo, la mujer lo llevó al veterinario que le recomendó un cambio de dieta al animal después de hacerle un chequeo.

 

Sin embargo, el nuevo menú no aportó mejoría alguna. Por lo que se produjeron nuevas visitas al veterinario y numerosas y costosas pruebas. Los resultados fueron un verdadero shock:

"Todas las pruebas mostraron que el perro estaba bien".

Presa del pánico y cargada de preocupaciones por Jerry, la mujer sufrió un ataque de nervios. 

La confesión del marido

Al ver a su mujer sufrir de esa manera, el marido hizo una confesión que la dejó sin habla. ''Jerry es inocente, él apestado soy yo'', confesó su pareja. 

La reacción de su esposa fue tan clara como dura: ''Lo eché de casa''.

Una medida que incluso su suegra encontró absolutamente apropiada.

Varias horas después y más tranquila; la dueña de Jerry dejó a su marido volver a casa. Eso sí, con condiciones: visitar al médico de cabecera por sus flatulencias y pagar la mitad de los gastos veterinarios con su dinero personal. 

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