Tras la gran sorpresa con el pequeño Wandi, una cosa está clara: los habitantes de Wandiligong, en el estado de Victoria (Australia), tendrán mucho más cuidado cuando encuentren un cachorro huérfano por la calle.
Wandi, efectivamente, no era un simple cachorro callejero, sino un canis lupus dingo, más comúnmente llamado dingo.
Un perro lobo en casa
Todo comenzó en 2019, cuando una familia encontró en su jardín un cachorro que aparentemente parecía ser un perro.
Se trata de un dingo, también conocido comúnmente como león australiano.
Un dingo
Este apodo no es casualidad: el dingo, además de tener el pelaje del mismo color que los leones, es un animal salvaje y carnívoro que se alimenta cazando roedores, aves y a veces incluso ovejas.
De adulto logra capturar grandes presas, pero nunca supone un peligro para el ser humano.
De hecho, el peor enemigo del dingo es precisamente el ser humano. A día de hoy, la especie está en peligro de extinción debido a las continuas modificaciones ambientales en su territorio.
De vuelta a casa
Nunca supieron cómo acabó Wandi en ese jardín, pero según los expertos, muy probablemente cayó de las fauces de un ave después de haber sido capturado.
Actualmente, Wandi vive en una reserva natural junto a otros 40 dingos y rodeado de expertos que se dedican en cuerpo y alma a la conservación de la especie.