Cerca del edificio del refugio, alrededor de las 8 h 30 de la mañana, había una manta negra abandonada bajo un árbol y empapada por la lluvia.
La manta parecía cubrir algo que se movía...
Un descubrimiento inesperado
Una de las rescatistas tuvo un mal presentimiento.
La rescatista los llevó de inmediato al interior del refugio para examinarlos. Se desconoce cuánto tiempo llevaban allí, pero la manta estaba empapada, por lo que se cree que la familia pasó varias horas a la intemperie.
Unos gatitos adorables
La gata y sus crías fueron examinadas por los veterinarios del refugio. La madre era todavía muy joven, apenas tenía entre 6 y 7 meses. Sus gatitos, de alrededor de un mes y medio, se parecen mucho a ella, especialmente dos de ellos.
El refugio decidió llamar a la gata Flow, en referencia a una película de animación.
Actualmente, la pequeña familia se encuentra muy bien atendida en el refugio, a pesar de un comienzo de vida complicado. El equipo solo desea que encuentren pronto un hogar lleno de cariño y tranquilidad.