Ringo apareció en un pueblo de Huelva sin que nadie supiera muy bien de dónde había salido. Una familia comenzó a echarle de comer y, al ver el riesgo de que acabara en la perrera, decidió retenerlo y pedir ayuda.
Gracias a ese aviso, Asociación Adopciones Huellas Serranas de Huelva pudo recogerlo y ofrecerle algo que llevaba tiempo necesitando: seguridad. Hoy está en acogida, esperando su segunda oportunidad, tal y como cuentan en el perfil de adopciones de Wamiz España.
Un corazón enorme en un cuerpo de 45 kilos
Si algo define a Ringo es su inmensa nobleza, propia de un mastín. Es un perro increíblemente bueno, "nunca ha tenido un mal gesto y se deja acariciar con gusto tanto por personas conocidas como por quienes acaba de conocer", dice la asociación onubense.
Con todos se muestra igual: calmado, respetuoso y dulce. Se lleva bien con perros y gatos, tiene unos dos años y medio y pesa alrededor de 45 kilos.
Un grandullón sensible que no busca protagonismo, solo una familia que sepa ver lo especial que es y le ofrezca una adopción responsable, para siempre. Está en Huelva, pero puede viajar si su hogar definitivo está en otra parte.