Hace unas semanas, un control rutinario de velocidad en plena autopista terminó convirtiéndose en una escena insólita.
Apenas 6 km/h por encima de lo permitido bastaron para activar el radar de un camión que se aproximaba al peaje de Kamen, cerca de Dortmund (Alemania).
Lo que parecía una infracción menor despertó rápidamente el interés de la policía de Dortmund al revisar la imagen.
El copiloto
Al analizar la fotografía, los agentes descubrieron que el camionero no viajaba solo. En el salpicadero, justo detrás del parabrisas, un par de ojos observaba fijamente el objetivo del radar.
Se trataba de los ojos de un gato, tranquilamente sentado junto al conductor, atento a la carretera y formando una escena tan sorprendente como llamativa.

Internet, hechizado
La policía decidió compartir la instantánea en Facebook, donde el impacto fue inmediato: más de 11.200 me gusta y 3.300 comentarios en muy poco tiempo.
Sin embargo, para las fuerzas de seguridad, la situación distaba mucho de ser una simple anécdota graciosa.
Un riesgo real para la seguridad vial
La policía recordó que, en caso de frenazo brusco o colisión, el animal podría convertirse en un proyectil mortal y poner en peligro tanto al conductor como al propio animal.
Además, señalaron que este tipo de situaciones puede suponer una importante distracción al volante.
A la sanción por exceso de velocidad se sumó una multa de 35 euros por transportar una "carga" sin asegurar en el salpicadero.
La policía aprovechó la publicación para recordar a los propietarios la importancia de usar transportín, arneses homologados y evitar en la medida de lo posible el desplazamiento del animal en coche.