El hospital de Columbia University Irving Medical Center concedió un último deseo a uno de sus pacientes.
El hombre, Spencer, se encontraba en fase terminal.
Un deseo conmovedor
Antes de fallecer, pidió poder despedirse de sus dos perros, Bowie y Nikki.
La alegría y la emoción de los dos perros al ver a su humano emocionó a todos los presentes.
Los animales sintieron que era el último momento junto a su cuidador. Así lo señalaron los presentes: "Ellos lo saben".
Una lealtad inquebrantable
Spencer falleció apenas unas horas después de ese último encuentro. Bowie y Nikki, con su reacción, dejaron una muestra más de la lealtad que caracteriza a los perros.
Tras la despedida, el equipo del refugio ha de asumir un compromiso importante: encontrar para ambos un hogar donde puedan seguir recibiendo el cariño y los cuidados que Spencer siempre quiso para ellos.