Nadie esperaba que este gato fuera a despertar tanta atención.
Su llegada al mundo ya fue toda una sorpresa para su familia, ya que fue fruto de una camada inesperada.
Un gato muy especial
Tal y como explicó su humano en vídeo, Neville nació del cruce entre un gato maine coon y un gato bengalí. El resultado fue un felino con un aspecto poco común y llamativo.
Su madre es una bengalí de color marrón rojizo, mientras que su padre es un maine coon negro con patas blancas, lo que explica las marcas tan particulares que luce Neville, prácticamente únicas.
Rendidos ante su encanto
En redes sociales, los comentarios no han tardado en multiplicarse. Muchos usuarios se han mostrado fascinados por su aspecto: "Pensaba que tenía el gato más bonito del mundo, pero este le supera", escribe un internauta.
Otros han querido destacar lo bien que funciona esta combinación de razas, mientras que algunos apuntaban a un detalle aún más curioso: los gatos tricolores suelen ser hembras, por lo que el hecho de que Neville sea macho lo hace todavía más especial.
Su humano lo resume con sencillez: se siente afortunado. Y no es para menos, porque Neville no pasa desapercibido.